Según Stockholm Resilience Centre, cada vez se traspasan más los límites del planeta. Los investigadores de este centro determinaron nueve dimensiones que hacen parte de los procesos naturales de la tierra y condicionan su sostenibilidad. En 2023, la humanidad traspasó los límites de seis de las nueve dimensiones que tienen que ver con el cambio climático, integridad de la biosfera, cambio del sistema terrestre, cambio de agua dulce, flujos bioquímicos, entre otros.

Para Gordon Wilmsmeier, Kühne Professorial Chair in Logistics de la Facultad de Administración de la Universidad de los Andes, “es momento de actuar porque solamente hay un planeta. Un planeta que puede vivir sin nosotros, pero nosotros no podemos sin él”. En este escenario nació GiroZero, un proyecto financiado por UK Pact y desarrollado por la Universidad de los Andes y la Universidad de Cardiff, que ahora se proyecta como una red de investigación y que ha logrado alianzas estratégicas entre y con el sector público, privado y la academia para descarbonizar una industria de alto impacto ambiental como la del transporte de carga en Colombia.

La ventaja, según Wilmsmeier, es que en Colombia existe una conciencia del impacto de esta industria en términos de emisiones. Para ello, es importante poner en términos el panorama actual.  El transporte automotor de carga (TAC, por sus siglas en español) produce alrededor del 3% de las emisiones de CO2 de Latam y el 0.46% a nivel mundial. Asimismo, en Colombia, este representa el 4.61% de las emisiones del CO2 y el 42% del sector transporte. “El TAC representa más del 84% de la participación modal en el país y es claro que el parque automotor irá creciendo entre un 3 y 5% anual. De ahí que la descarbonización sea necesaria”. 

La meta

La meta a nivel país es reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 51%, reducir el carbono negro al 2030 en un 40% y lograr la neutralidad del carbono a 2050.

Para llegar a esto, en un país en pleno crecimiento económico como Colombia, GiroZero ha planteado una hoja de ruta que consiste en seis dimensiones: organización del sector, la conducción eficiente, la optimización logística, la conciliación de flota, la administración de esta flota y también cualquier marco de políticas públicas y regulación. “Muchos de estos objetivos están alineados con las bases del Plan Nacional de Desarrollo del Gobierno Nacional”, apunta Wilmsmeier.

¿Dónde estamos?

En tres años desde su creación, se han certificado más de 500 participantes en los cursos de eco-conducción (10% mujeres). Asimismo, más de 100 personas han participado de los cursos de construcción de capacidades. Más de 9 entidades públicas de orden nacional y local hacen parte y la red tiene más de 1000 miembros (33% mujeres, 76% del sector privado y 11% de la academia). Asimismo, más de 30 compañías han participado, y 12 de ellas han compartido datos GPS para recolección de información. En la lista de organizaciones que han colaborado a esta iniciativa y han compartido su información para hacer el transporte de carga algo más sostenible en el país están Alpina, Familia, Cemex, Nutresa, TDM, Coltanques, entre otras, y apoyadas por el DNP, la ANDI, COLFECAR, Mintransporte y Minambiente.

El valor otorgado:

Por medio de dashboards, datos de viaje y GPS de las compañías que comparten datos se han alcanzado estos resultados:

  • Casi el 69% de los viajes en Colombia se hacen vacíos y sin carga (vehículos C2). En el caso de vehículos C3S3 el 66,37% de estos presenta la misma situación. “Una práctica que, además de improductiva para el medioambiente, afecta la estabilidad de las empresas. Si optimizamos estos viajes, se puede ahorrar un 34,82% de emisiones de CO2”, enfatiza Wilmsmeier.
  • Frente a la huella de carbono son muchas las empresas que se están preocupando sobre cómo optimizar sus rutas. Por medio de un simulador basado en datos, GiroZero permite a las compañías saber cómo renovar su flota por medio de sus costos de operación. “Esto crea certeza en el proceso de toma de decisiones”.
  • Datos GPS: gracias a los datos compartidos por 24 empresas sobre 3671 de sus vehículos y hasta por 28 meses “se estiman las emisiones de CO2 de las operaciones de cada empresa. También, es realizar análisis de rutas para ver dónde es posible ahorrar combustible y manejar velocidades”.
  • ESG Reporting: cada vez son más los inversionistas que miden a las empresas por su nivel de implementación de los criterios ESG. “Contar con esta información centralizada genera reputación y credibilidad ante un grupo de inversionistas”.
  • Casos de estudio: por medio de los pilotos y las validaciones tecnológicas, GiroZero ha logrado comparar el rendimiento y las emisiones de diferentes tecnologías de vehículos de carga presentes en el mercado. Con los resultados las compañías pueden tomar mejores decisiones respecto a la configuración de sus flotas.
  • Certificación Smart Driver: en colaboración con diversos actores, se han hecho capacitaciones a más de 500 conductores y certificaciones a mujeres en un sector dominado por hombres. “Nos falta personal capacitado formalmente, de ahí que capacitar a las mujeres pueda ayudarnos a reducir esa brecha”.

El camino correcto

Según el último reporte dado por GiroZero a comienzos del 2024, las emisiones anuales de CO2 por kilómetros anuales se han reducido en aproximadamente siete puntos desde 2019. “Un fenómeno que no se debe a la pandemia. Vemos que, por ejemplo, las toneladas por viaje han aumentado anualmente, las compañías hacen viajes más cercanos o reducen la cantidad de estos, gracias a los ajustes en su cadena de suministro”. Para Wilmsmeier, estos logros son pequeños o de pocos puntos porcentuales. Pero estos significan un atisbo de esperanza para que la meta de cero emisiones sea una realidad en 2050 por medio de iniciativas como GiroZero. 

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