Pereira certificó a su promoción más numerosa de Plomero Profesional, el programa de formación técnica que Pavco Wavin y el SENA desarrollan en el país para certificar por competencias laborales a quienes trabajan en instalaciones hidrosanitarias. En esta oportunidad, 145 personas se graduaron en una iniciativa que, en solo ocho años, pasó de ser un piloto a convertirse en la más grande de su tipo en la ciudad.
El crecimiento es sostenido: cada año, más instaladores, fontaneros y técnicos vinculados a empresas de servicios públicos de la región buscan formalizar un oficio que, durante décadas se ejerció de manera empírica. Hoy, esa formación técnica se traduce en un respaldo cada vez más exigido por constructoras y empresas del sector.
Detrás de esas cifras hay un dato que llama la atención: de los graduados, 140 fueron hombres y solo 5 mujeres, una proporción que apenas empieza a moverse en un oficio históricamente masculino. Para Pavco Wavin, esa cifra refleja el creciente interés por la formación técnica y la profesionalización de un trabajo que durante años se ha ejercido principalmente de manera empírica.
“Priorizamos perfiles que ya estaban en la práctica diaria del oficio, con al menos seis meses de experiencia previa en actividades de plomería e instalaciones hidrosanitarias. No partimos de cero, buscamos fortalecer conocimientos que ya existían, pero que no contaban con un respaldo formal. Muchos de estos técnicos llevan años resolviendo problemas de agua potable y sistemas sanitarios en sus comunidades, y lo que hace este programa es darles las herramientas y el reconocimiento que ese trabajo siempre mereció”, señala XXXX, XXXXXX de Pavco Wavin.
Un respaldo formal a un oficio empírico
La certificación por competencias laborales, expedida directamente por el SENA, permite a los plomeros acreditar hasta cinco normas de competencia reconocidas a nivel nacional. Este respaldo formal, se ha convertido en un factor cada vez más valorado por constructoras y empresas del sector que cuentan con sistemas de gestión de calidad, y que hoy exigen evidencia verificable de la formación técnica de quienes contratan.
El programa no se limita a la parte técnica. Junto a los módulos de instalación y mantenimiento de redes hidrosanitarias, sistemas de abastecimiento de agua potable, instalación de aparatos sanitarios y sistemas de protección contra incendios, los participantes recibieron formación en habilidades blandas: atención al cliente, inteligencia emocional, comunicación efectiva y educación financiera. También se incluyeron contenidos de gestión de negocios y emprendimiento, pensados para quienes ejercen como contratistas independientes.
“Detrás de la apuesta por la certificación hay una preocupación de fondo: reducir los riesgos que representa para las familias el trabajo de plomería no capacitado. Instalaciones deficientes, fallas en los sistemas hidráulicos y sanitarios, desperdicio de agua y mayores costos de mantenimiento y reparación son algunas de las consecuencias que suelen derivarse de intervenciones sin el conocimiento técnico adecuado, y que el programa busca prevenir a través de la formación técnica certificada” completa el ejecutivo.
Para los propios trabajadores, la falta de formación también se traduce en una mayor exposición a errores técnicos y riesgos laborales, algo que la certificación también busca mitigar al dotarlos de conocimientos verificables y actualizados.
Quienes completan el proceso reciben tanto el certificado de competencias laborales del SENA como un diploma de reconocimiento como Plomero Profesional por parte de Pavco Wavin, documentos que buscan servir de carta de presentación ante clientes, constructoras y empleadores.
Dado el resultado de esta gran promoción en Pereira, el programa continuará desarrollándose mediante convocatorias anuales, con el propósito de que más plomeros e instaladores de la región puedan certificar sus competencias, actualizar sus conocimientos técnicos y fortalecer su desarrollo profesional en los próximos años.





