La participación de las mujeres en cargos de liderazgo dentro de la industria tecnológica sigue siendo uno de los principales retos en 2026. Mientras solo cerca del 22% de los empleos STEM en el mundo son ocupados por mujeres[1], la brecha aumenta cuando se trata de posiciones de toma de decisión y liderazgo.
Frente a este panorama, compañías como SONDA, empresa de transformación digital, han impulsado iniciativas de formación, mentoring y desarrollo profesional para fortalecer la participación femenina en la industria. Actualmente, más del 50% de los cargos de liderazgo de la compañía son ocupados por mujeres.
En Colombia, la participación femenina en carreras STEM y cargos tecnológicos sigue siendo minoritaria, pese al crecimiento acelerado de la demanda laboral asociada a inteligencia artificial, automatización y análisis de datos.
Para Ilse Guerrero, Gerente de Personas en SONDA Colombia, una de las barreras que las mujeres siguen enfrentando al momento de asumir nuevos retos profesionales es la autocrítica, la presión por cumplir con todos los requisitos y la falta de redes de apoyo. Estosigue frenando oportunidades para las que sí están preparadas.
“Muchas veces, cuando a las mujeres se nos presentan nuevas oportunidades, el principal obstáculo no es la falta de capacidad, sino la duda sobre nosotras mismas. Por eso el mentoring es tan importante: porque ayuda a construir confianza, reconocer el propio valor y dar ese paso adelante con mayor seguridad” aseguró.
Una estrategia que responde a la realidad de las mujeres
Esta estrategia no se limita a sesiones de mentoría individual. El modelo incluye formación en habilidades blandas, charlas de negocio y capacitación formal a través de plataformas educativas corporativas y cursos especializados.
De igual forma, el programa supera actualmente las 110 horas de mentoría por edición y mantiene un crecimiento sostenido desde 2021. Para 2026, la meta es superar las 50 duplas activas entre mentoras y participantes en la región.
Para la empresa, esto no solo responde a una estrategia de diversidad, sino también a resultados organizacionales. “Equipos más diversos generan conversaciones más amplias y decisiones más integrales”, señaló Guerrero.
Estas acciones cobran relevancia en un momento en el que la digitalización está redefiniendo perfiles laborales y aumentando la demanda de talento especializado en áreas STEM(Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas). Sin embargo, persisten barreras culturales que dificultan la permanencia y proyección de mujeres en tecnología.
Entre ellas, la empresa identifica la baja representación femenina en carreras STEM, menor acceso a redes de apoyo y estereotipos que impactan la confianza y el crecimiento profesional.
Por ello, el programa también busca crear espacios seguros donde se trabajen temas relacionados con inteligencia emocional, liderazgo, manejo de desafíos laborales y construcción de planes de carrera.
La iniciativa opera actualmente en más de 13 países de América Latina y, aunque mantiene una estructura regional, adapta sus dinámicas a las realidades locales de cada mercado: permitiendo la interacción con mujeres de otros países, que ayuda a tener una mirada desde diferentes culturas y distintivos de su programa SONDA Mujeres.
Uno de los aprendizajes identificados por la compañía es que el acompañamiento temprano puede ser determinante para que más mujeres permanezcan y avancen dentro de la industria tecnológica, especialmente en un contexto marcado por la rápida adopción de inteligencia artificial y automatización.
En Colombia, donde el sector tecnológico continúa creciendo y la discusión sobre cierre de brechas laborales gana espacio en el debate público y empresarial, este tipo de programas empieza a posicionarse como una de las estrategias para fortalecer la participación femenina en áreas digitales y de innovación.





