En un entorno cada vez más competitivo, las universidades colombianas se enfrentan a un nuevo perfil de estudiante: exigente, digital, híbrido y comprometido con su bienestar. Según un informe de KPMG, el 78% de los estudiantes universitarios en el mundo afirma que la pandemia transformó sus expectativas frente a la experiencia digital, y el 75% cree que la “universidad del futuro” será completamente distinta a la que conocemos hoy.

Además, de acuerdo con Alexandra Velandia Ramos, líder permanencia y graduación de UCompensar,al elegir una universidad es clave considerar un modelo educativo vinculado al sector productivo, con aprendizaje activo y resolución de problemas reales, además de una buena calidad académica e infraestructura. También es fundamental que cuente con estrategias como becas y apoyos financieros, que permitan disminuir las barreras económicas que enfrentan muchos jóvenes, así como las prácticas profesionales y las alianzas con empresas, que mejoran la empleabilidad.

Esta visión también se refleja en la experiencia de los estudiantes: “yo buscaba un espacio donde pudiera potenciar las habilidades que ya venía adquiriendo desde el colegio y que gracias a la Fundación Universitaria Compensar pude explotar muchísimo más. Por ejemplo, desde los primeros semestres pude hacer reportería, participar en eventos, crear mi propio programa en la emisora Compensar Estéreo… todo esto me ha ayudado a crecer como profesional y como persona”, cuenta Sebastián Cifuentes, estudiante de último semestre de Comunicación Social de UCompensar.

De acuerdo con un análisis de Liferay sobre tendencias tecnológicas en educación, estos son cinco grandes factores que hoy marcan la diferencia para los jóvenes al elegir dónde estudiar:

1. Educación a la medida: “La universidad para mí”: la nueva generación espera experiencias educativas personalizadas, con contenidos ajustados a su ritmo y estilo de aprendizaje. Además, el título universitario ya no es el final del camino, pues en un mundo donde las personas cambian de empleo con frecuencia, los estudiantes valoran que su universidad les ofrezca cursos cortos, microcredenciales y formación a lo largo de la vida a la medida.

2. Modelos híbridos reales: los estudiantes no quieren elegir entre lo virtual y lo presencial. El 70% de quienes acceden a modelos híbridos se declaran satisfechos, frente a un 49% entre quienes no lo tienen. Un campus verdaderamente híbrido combina espacios digitales y físicos, permitiendo que el aprendizaje ocurra en todo momento y desde cualquier lugar.

3. Digitalización sin fricciones: muchos trámites aún son presenciales o poco amigables. Digitalizar todos los procesos en una sola plataforma integrada, desde el ingreso hasta la graduación, permite ofrecer una experiencia moderna y sin barreras, acorde con las expectativas de los jóvenes.

4. Tecnología inmersiva para aprender haciendo: herramientas como la realidad aumentada y virtual permiten simular escenarios reales, desde laboratorios hasta entornos empresariales, lo que favorece el aprendizaje y hace más significativa la experiencia educativa.

5. Bienestar integral: la salud mental y el acompañamiento socioemocional dejaron de ser temas secundarios. Universidades que promueven el bienestar con programas de apoyo psicológico, espacios de escucha y actividades de integración generan mayor fidelización y compromiso estudiantil.