La tecnología ha estado al servicio de la salud desde distintos frentes. Pues ha permitido mejorar la calidad de vida de quienes hacen uso de ella, desde dispositivos médicos hasta exámenes diagnósticos. Según el Banco de Desarrollo de América Latina, CAF, se estima que en el sector salud, en la región, las inversiones en Inteligencia Artificial estarán cerca a los 36 mil millones de dólares para 2025, es decir, un crecimiento del 50 por ciento con respecto a 2018.

En el caso de personas con deficiencias auditivas, la tecnología actúa como un “salvavidas”, pues permite brindar una segunda oportunidad de escucha. Según cifras de la Organización Panamericana de la Salud – OPS -, en las Américas, el 21,52% de la población vive con pérdida auditiva, lo que corresponde a 217 millones, sin embargo, la OPS, estima que para 2050 esta cifra aumente a 322 millones .

“Las ayudas auditivas, como los audífonos, no solo mejoran la calidad de vida de las personas que los usan al permitirles solucionar las deficiencias auditivas, sino que mejora la conectividad con el mundo en general”, explica Lorena Romero, audióloga y coordinadora de calidad y formación de GAES una marca Amplifon.

Ante este panorama, GAES, una marca Amplifon, líder en salud auditiva en Colombia y el mundo, presenta las cuatro tecnologías que no deben faltar en los dispositivos auditivos:

  1. Multicanalidad en el sonido

Los audífonos son dispositivos que permiten volver a escuchar o mejorar los sonidos de quienes tienen alguna deficiencia. Su forma de funcionamiento se basa en recibir sonidos a través de un micrófono que convierte las ondas sonoras en señales eléctricas. Estas señales son tratadas y divididas en diferentes canales, pues la multicanalidad nos va a permitir dividir los sonidos, dependiendo su frecuencia y la necesidad de cada persona,  lo que permite que la transmisión de sonido llegue de manera correcta a la persona facilitando que la percepción de los sonidos pueda ser más “clara y limpia”.

Los audífonos internamente tienen reductores de ruido que permiten seleccionar los sonidos seguros y filtrar aquellos ruidos nocivos para la salud; estas señalas ya tratadas son posteriormente transmitidas a un amplificador que aumenta su fuerza y alcance, y las transmite al oído mediante un adaptador para luego ser interpretado este estímulo en el cerebro, todo en cuestión de microsegundos.

  1. Interconectividad y recargabilidad

Hoy en día los dispositivos para pérdida auditiva permiten tener conectividad con los teléfonos celulares, tablets, computadores y hasta con los televisores y de una forma “sana” pues están personalizados a la necesidad auditiva de cada usuario, por lo que no representa un riesgo el uso de los mismos, de esta forma se facilita las tareas y actividades que una persona con deficiencia auditiva presenta en su día a día. Con ello se sale del concepto estricto médico de las ayudas auditivas, es decir que aquella persona se cohibía de recibir la llamada de sus familiares, ya podrá hacerlo sin temor a no escuchar o a no entender. De igual manera, desde el celular, el usuario podrá verificar que su dispositivo esté en total funcionamiento.

Ahora, es importante mencionar que los audífonos cuentan con distintos niveles de tecnología que se adaptan a las necesidades particulares de cada persona. Los audífonos de última generación por ejemplo  pueden transmitir la información del celular, es decir, reproducir música, contestar llamadas entre otros. Estos dispositivos además son recargables, mediante su estuche que cuenta con una batería con iones de litio, y pueden ser controlados  de manera muy sencilla por una aplicación desde el teléfono. Para establecer cuál audífono es mejor, es necesario realizar una valoración audiológica completa pero también tener en cuenta las necesidades puntuales a nivel familiar, social, laboral y/o educativo que presente la persona.

  1. Durabilidad

Los dispositivos auditivos que se manejan en GAES, una marca Amplifon, cuentan con distintos niveles de tecnología que se adaptan a las necesidades particulares de cada usuario. “En cuanto a los niños, los audífonos se diseñan a su medida y en un material maleable, esto con el fin de evitar alguna pérdida”, afirma Romero.

La durabilidad de los mismos está diseñada para acompañar a cada persona por un tiempo estimado de tres años, esto dependiendo de la gama de los audífonos y si los mismos cuentan con un sistema de batería recargable o de pilas.

  1. Inteligencia Artificial

A través del tiempo los audífonos han tenido avances significativos, no solo a nivel estético, si no a nivel tecnológico y digital. Anteriormente estos dispositivos eran grandes, incómodos y análogos, es decir no se podían ajustar o calibrar de una manera tan precisa pues la programación era completamente manual; hoy en día la inclusión digital permite que los profesionales en audición puedan, a través de Software especiales programar digitalmente los dispositivos médicos para brindar una mejor calidad de escucha y experiencia a las personas con pérdida auditiva.

“De hecho los audífonos que manejamos en GAES una marca Amplifon, sí que utilizan la IA” complementa Lorena, pues los equipos, dependiendo el nivel de tecnología, tienen un asistente artificial que ayuda a la persona con pérdida auditiva a controlar sus audífonos en casa de acuerdo a las necesidades que presente en el momento, es como tener  soporte inteligente 24/7, este asistente responde preguntas breves y ayudará a realizar ajustes de sonido personalizados en tiempo real dependiendo la necesidad presentada, esto además supone mayor empoderamiento y una solución práctica para aquellas personas que no pueden desplazarse a las consultas tan rápidamente.

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