América Latina vive una transformación acelerada de su conectividad. La expansión de la fibra óptica, el avance de las redes 5G y tecnologías como Wi-Fi 7 están preparando a la región para una nueva generación de servicios digitales que demandarán mayor velocidad, capacidad y estabilidad.

El crecimiento de la conectividad ya tiene un impacto significativo en la economía regional. De acuerdo con GSMA (Asociación del Sistema Global para las Comunicaciones Móviles) , durante 2025 las tecnologías y servicios móviles generaron cerca de US$600.000 millones en valor económico en América Latina, equivalentes al 8,6% del PIB regional. Para 2030, esta contribución podría alcanzar los US$700.000 millones, impulsada, entre otros factores, por una mayor adopción de 5G, inteligencia artificial y nuevas tecnologías digitales.

El 5G tendrá un papel importante en esta evolución. GSMA estima que para 2030 representará alrededor del 50% de las conexiones móviles de América Latina, ampliando las posibilidades para servicios que requieren mayor capacidad y menor latencia.

Sin embargo, el futuro de la banda ancha no dependerá de una sola tecnología. La fibra seguirá siendo fundamental para aumentar la capacidad de las redes, mientras alternativas como el acceso inalámbrico fijo (FWA) permitirán llevar conexiones de alta velocidad a hogares y empresas utilizando redes móviles. A junio de 2026, 514 operadores en 179 países y territorios ya habían lanzado servicios FWA basados en LTE o 5G, según GSA.

“Estamos entrando en una etapa en la que hablar de conectividad ya no significa únicamente hablar de velocidad. Los usuarios necesitan redes capaces de gestionar más dispositivos y aplicaciones simultáneamente, con baja latencia, estabilidad y eficiencia. Esa combinación será determinante para la evolución de la banda ancha en América Latina”, señaló Patricia Velázquez – Directora adjunta para Colombia, Centroamérica y Caribe de MediaTek

Dentro del hogar también se está produciendo una transformación. Smartphones, computadores, televisores, consolas, cámaras de seguridad, electrodomésticos y dispositivos IoT comparten una misma conexión, mientras experiencias como el streaming en alta resolución, el gaming en la nube y las aplicaciones basadas en inteligencia artificial incrementan las exigencias sobre las redes.

En este escenario, Wi-Fi 7 será uno de los habilitadores de la próxima generación de conectividad. Tecnologías como Multi-Link Operation (MLO) permiten utilizar diferentes enlaces de manera simultánea para mejorar el rendimiento y reducir la latencia. Las plataformas MediaTek Filogic Wi-Fi 7 están diseñadas precisamente para llevar estas capacidades a routers, dispositivos móviles, computadores, soluciones empresariales y equipos IoT.

Colombia también muestra la velocidad de esta transición. Según la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), las suscripciones de banda ancha fija pasaron de aproximadamente 5 millones en 2014 a más de 9 millones en 2024, un crecimiento del 82,2%. En ese mismo periodo, las conexiones de fibra aumentaron de cerca de 69.000 a más de 4,4 millones, hasta representar el 48,2% de las conexiones de banda ancha fija del país.

Para MediaTek, la próxima etapa de la banda ancha estará marcada por la convergencia entre fibra, 5G, Wi-Fi de nueva generación, inteligencia artificial e Internet de las Cosas. El desafío será hacer que estas tecnologías trabajen de manera conjunta para responder a una realidad en la que habrá más dispositivos, más datos y mayores exigencias sobre las redes.

Más que alcanzar nuevas cifras de velocidad, el futuro de la banda ancha en América Latina estará en lograr que conexiones más rápidas, estables y eficientes lleguen a más personas y permitan construir un ecosistema digital cada vez más conectado.