La imagen tradicional del guardia de seguridad observando monitores durante horas ha llegado a su fin. En la actualidad, el sector de la seguridad física vive una revolución impulsada por la Inteligencia Artificial (IA) y la analítica de datos: las cámaras ya no se limitan a grabar lo que sucede, ahora tienen la capacidad de entenderlo, clasificarlo y predecirlo. Esta transición definitiva del monitoreo reactivo a la inteligencia preventiva será el gran eje tecnológico de la Feria Internacional de Seguridad (ESS+), el encuentro líder de la industria organizado por Pafyc e Ifema y que se celebrará en Corferias del 26 al 28 de agosto de 2026.

El salto cualitativo hacia la automatización está respaldado por cifras de crecimiento sostenido. Según los datos del más reciente informe global de videovigilancia corporativa publicado por la firma internacional de investigación tecnológica Omdia, la implementación de analítica de video basada en aprendizaje profundo (deep learning) ha crecido más de un 30% en América Latina durante el último año. El estudio oficial destaca que la integración de estos algoritmos directamente en las cámaras (tecnología Edge AI) ha permitido reducir hasta en un 45% las falsas alarmas en los centros de control, optimizando drásticamente la capacidad de respuesta ante amenazas reales.

Para ilustrar este salto tecnológico, la feria exhibirá un Esquema de Transición Tecnológica, demostrando cómo los sistemas de seguridad han evolucionado en tres frentes operativos que los asistentes podrán experimentar en los pabellones:

Del monitoreo forense hacia la automatización predictiva

Los sistemas de videovigilancia eran herramientas forenses; servían exclusivamente para buscar la grabación de un delito horas después de que ya había ocurrido. La evolución actual: La analítica de datos permite parametrizar comportamientos sospechosos. Hoy, el software de IA detecta si una persona cruza una línea virtual, si un vehículo merodea en una zona prohibida o si un objeto es abandonado, generando una alerta en tiempo real para que los esquemas de seguridad reaccionen antes de que el incidente escale.

Del control de acceso análogo hacia la biometría sin fricción

El ingreso a instalaciones críticas dependía de tarjetas de proximidad, pines numéricos o huelleros físicos de contacto, métodos vulnerables a la clonación y a los cuellos de botella en horas pico. La evolución actual: Los torniquetes y puertas se controlan mediante reconocimiento facial 3D en movimiento y terminales de lectura de palma de la mano sin contacto. Esta tecnología no solo detecta intentos de suplantación con fotografías o máscaras (prueba de vida), sino que permite el ingreso fluido de cientos de empleados por minuto.

De la seguridad aislada hacia la inteligencia de negocios

La cámara era un centro de costos que solo le importaba al departamento de seguridad física. La evolución actual: La misma cámara de vigilancia ahora recopila metadatos valiosos para la gerencia. En sectores como el retail o los aeropuertos, la analítica de video genera mapas de calor para saber qué pasillos son más transitados, cuenta el flujo de personas y alerta cuando las filas son demasiado largas, convirtiendo a la seguridad en una herramienta de inteligencia de negocios e investigación de mercados.

Frente a este rediseño del sector, Patricia Acosta, directora de ESS+, explica que “la cámara de seguridad dejó de ser un simple ojo ciego que graba para convertirse en un cerebro que analiza y toma decisiones. En la feria ESS+ mostraremos cómo la analítica de datos transforma un gasto operativo tradicional en una inversión estratégica que protege los activos, previene riesgos y optimiza procesos comerciales

La feria congregará a fabricantes globales de hardware de seguridad, desarrolladores de software, empresas de vigilancia privada, integradores y gerentes de infraestructura. Para conocer la agenda de innovación, el directorio de marcas y gestionar la acreditación profesional, los interesados pueden visitar la web oficial: ESS.com