En Colombia, el acceso al subsidio al desempleo a través de las cajas de compensación no solo representa un alivio económico temporal, sino también una puerta de entrada a procesos de formación orientados a incorporarse nuevamente en el mercado laboral.
En respuesta a este desafío, UCompensar, en articulación con la Agencia de Empleo y Fomento Empresarial de Compensar, viene evolucionando sus modelos de formación para atender un reto concreto: lograr que los procesos de aprendizaje se traduzcan en oportunidades reales de empleo para las personas cesantes.
Con más de 13 años de operación, esta iniciativa ha buscado fortalecer tanto habilidades técnicas como blandas en personas cesantes. “Para el 2025 UCompensar cerró con más de 56.600 personas en condición de desempleo que culminaron con éxito su proceso de formación de la mano de la Agencia de Empleo de Compensar y solo UCompensar como Institución de Educación Superior destinó más de 80 millones de pesos en becas para 257 de estos participantes en 2025, fortaleciendo el acceso a educación de calidad para quienes buscan nuevas oportunidades laborales.” aseguró Estefania Aponte, líder de transformación Laboral de UCompensar.
De la cobertura a los resultados
Uno de los aprendizajes clave de este tipo de iniciativas es que el impacto no se mide únicamente en el número de cupos ofrecidos, sino en la capacidad de las personas para finalizar los procesos formativos y avanzar en su ruta laboral.
En estos modelos, los recursos se ejecutan a medida que los beneficiarios obtienen certificaciones, lo que pone el foco en la finalización y en la pertinencia de los contenidos frente a las necesidades del mercado laboral.
Esto implica un cambio relevante: pasar de medir cobertura a medir resultados concretos en empleabilidad.
Este enfoque ha llevado a repensar cómo diseñar rutas de aprendizaje más efectivas, especialmente para personas que buscan reinsertarse rápidamente al mundo laboral.
Una vez acceden al empleo formal, la formación técnica alineada a la demanda del mercado y sin costo, puede continuar para las empresas afiliadas a la Caja de Compensación Familiar mediante Propulsor y su red de formación para la productividad, que articula expertos aliados de la academia como UCompensar, entre otros.
Un modelo que conecta formación y empleo
Más allá de la capacitación, el enfoque busca articular tres elementos clave: educación, acceso a recursos del subsidio al desempleo y conexión con las necesidades reales del sector productivo.
En la práctica, esto permite que las empresas accedan a talento que ya ha pasado por procesos de formación pertinentes, reduciendo brechas de productividad desde el inicio de la contratación.
En un entorno laboral cambiante, este tipo de modelos apunta a facilitar transiciones más ágiles hacia el empleo, especialmente para quienes enfrentan periodos de cesantía.
El reto, hacia adelante, será seguir fortaleciendo estas rutas para que cada vez más personas no solo accedan a la formación, sino que logren convertirla en oportunidades laborales concretas.
Microcertificaciones: una apuesta por la flexibilidad
De cara a 2026, el programa plantea la implementación de un esquema basado en microcertificaciones. Se trata de módulos cortos, enfocados en habilidades específicas, que pueden acumularse progresivamente.
Este modelo -similar a un sistema “lego”- permite que los participantes avancen por etapas y, al completar varias certificaciones, puedan incluso acceder a créditos para continuar su formación en programas más amplios.
Además, estos procesos pueden completarse en tiempos cortos -en algunos casos de hasta una semana- lo que facilita una inserción laboral más ágil.
La apuesta responde a una tendencia creciente: la necesidad de formación continua, flexible y alineada con lo que están demandando las empresas.
Una vez acceden al empleo formal, la formación técnica alineada a la demanda del mercado y sin costo, puede continuar para las empresas afiliadas a la Caja de Compensación Familiar mediante Propulsor y su red de formación para la productividad, que articula expertos aliados de la academia como UCompensar, entre otros.
