Las cifras de accidentalidad vial en Colombia continúan representando uno de los principales desafíos en materia de seguridad vial. Frente a este panorama, la tecnología emerge como una respuesta concreta: los sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS), presentes cada vez en más vehículos que circulan en el país, tienen el potencial de reducir hasta un 40% los accidentes, un 37% las lesiones y un 29% las muertes en siniestros viales, de acuerdo con análisis de la AAA Foundation for Traffic Safety y otros estudios internacionales sobre seguridad vial.
Estas conclusiones fueron presentadas durante un espacio de diálogo liderado por William Cardona, gerente general de CESVI y Daniel Quiroz, coordinador de Producto de Hyundai, marca representada en Colombia por Astara, que reunió a representantes de la industria automotriz y del sector asegurador para analizar el impacto que la electrificación y las nuevas tecnologías tienen sobre la movilidad, la seguridad vial y los modelos de aseguramiento en el país.
El debate se da en un momento de crecimiento acelerado de la movilidad electrificada en Colombia. De acuerdo con datos compartidos durante la jornada, a mayo de este año las ventas de vehículos eléctricos registraron un crecimiento del 217%, mientras que los híbridos aumentaron un 72%, consolidando al país como uno de los mercados con mayor adopción de estas tecnologías en la región.
“La llegada masiva de vehículos equipados con sistemas ADAS está transformando la manera en que las aseguradoras evalúan el riesgo. Estas tecnologías han demostrado su capacidad para reducir la frecuencia de los siniestros, pero también plantean nuevos desafíos en términos de suscripción, reparación y análisis del comportamiento de los vehículos”, afirmó William Cardona, gerente general de CESVI Colombia.
Entre las tecnologías con mayor impacto se encuentran el frenado autónomo de emergencia, los asistentes de mantenimiento de carril y los sistemas de detección de obstáculos, herramientas diseñadas para actuar ante situaciones de riesgo y reducir los efectos de errores humanos o distracciones al volante.
Entre las tecnologías con mayor impacto se encuentran el frenado autónomo de emergencia y los asistentes de mantenimiento de carril. Herramientas diseñadas para actuar ante situaciones de riesgo y reducir los efectos de errores humanos o distracciones al volante.
Por su parte, Daniel Quiroz, coordinador de Producto de Hyundai Colombia, destacó que la seguridad se ha convertido en uno de los principales focos de innovación dentro de la industria automotriz. “La tendencia es que estas tecnologías lleguen cada vez a más segmentos del mercado. El objetivo es contribuir a la reducción de accidentes y proteger tanto a conductores como a pasajeros y peatones”, señaló.
La evolución tecnológica de los vehículos trae consigo nuevas exigencias para el sector. La incorporación de radares, cámaras, sensores y baterías de alto voltaje requiere procesos de evaluación especializados y un conocimiento más profundo de los riesgos asociados a estas plataformas. Al mismo tiempo, la electrificación abre una oportunidad concreta para avanzar hacia una movilidad más limpia, con menores emisiones y una reducción progresiva de la huella de carbono del sector transporte.
El mensaje del encuentro fue claro: la tecnología ya está transformando la forma en que se conducen, aseguran y protegen los vehículos. Fabricantes, aseguradoras y usuarios enfrentan el mismo reto: adaptarse a una nueva realidad en la que la prevención y la inteligencia vehicular no son una tendencia futura, sino una exigencia del presente.
