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Amor que se escucha: cuidar la audición en pareja, porque comunicarse bien también es quererse bien

Escuchar es una de las formas más profundas de conexión en una relación. En la vida en pareja, la comunicación cotidiana desde una conversación simple hasta un momento de silencio compartido depende en gran medida de la capacidad de oír con claridad y atención. Sin embargo, en un contexto marcado por el uso constante de audífonos, la exposición a ruidos intensos y los entornos urbanos cada vez más ruidosos, la salud auditiva se ha convertido en un tema que suele pasarse por alto.

Esta realidad cobra mayor relevancia si se tiene en cuenta que más de 1.000 millones de jóvenes en el mundo están en riesgo de desarrollar pérdida auditiva irreversible debido a prácticas de escucha inseguras[1], según alertan organismos internacionales. Una situación que, además de afectar la salud, puede generar barreras en la comunicación y en los vínculos afectivos.

Especialistas en salud auditiva coinciden en que detectar a tiempo posibles alteraciones permite prevenir malentendidos, frustraciones y distancias emocionales que suelen normalizarse en la convivencia diaria. Adoptar hábitos de escucha responsable y realizar chequeos auditivos periódicos son acciones sencillas que pueden contribuir al bienestar individual y compartido.

“Cuando no escuchamos bien, también dejamos de estar plenamente presentes. Cuidar la audición es una forma de cuidado mutuo en pareja, porque escuchar con atención fortalece la empatía y la conexión emocional”, señala Diego Robayo, Retail Trainer de GAES, una marca Amplifon.

Cuidar la audición en pareja no implica grandes cambios, sino gestos conscientes en la vida cotidiana para preservar la audición, como moderar el volumen al compartir una canción, elegir espacios tranquilos para hablar sin interrupciones, tomar descansos del ruido y prestar atención a las señales que el cuerpo manifiesta con el tiempo. Hablar abiertamente de estos temas, acompañarse y normalizar el cuidado auditivo como parte del bienestar compartido puede fortalecer la comunicación y la conexión emocional. Porque en una relación, escuchar bien no es solo oír palabras, sino estar verdaderamente presentes: prestar atención, comprender y compartir momentos sin distracciones ni barreras.

En un mundo cada vez más ruidoso, cuidar la exposición al ruido y la salud auditiva es también una manera de cuidar al otro.


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